APACIENTA
Y PASTOREA MIS CORDEROS Y MIS OVEJAS
Una de las cosas
que me encanta de la Biblia, es que cada vez que la leemos, Dios nos da una
enseñanza diferente, y yo he leído muchas veces Juan 21:15 y siempre he
tenido diferentes respuestas, pero una de ellas me sorprendió, pues nunca me
había sentado a profundizar este pasaje.
Quisiera primero
poner la definición de las palabras claves:
APACENTAR: Dar pasto, cuidar al ganado
mientras come, llevándolo a los campos adecuados; ESPIRITUALMENTE:
Guiar, enseñar, nutrir y cuidar a las personas en la palabra de Dios.
POSTOREAR: Llevar al ganado al campo y cuidar
de ellos mientras comen: ESPIRITUALMENTE: Cuidar vigilantemente de los fieles,
dirigirlos y gobernarlos.
CORDEROS: Son las crías de las ovejas, los
bebes los recién nacidos: ESPIRITUALMENTE: Son personas recién
convertidas que todavía no están firmes en su fe porque les falta enseñanza
OVEJAS:
Son valiosas y criadas en todo el mundo por su carne, lana y leche, son
sociales, dóciles, buena memoria, dependen mucho del pastor para su cuidado
pues necesitan alimentarse con yerba fresca y limpia, reconocen la voz de su pastor
pueden sufrir estrés por calor y sistema digestivo complejo.
También son miedosas,
buscan ayuda cuando lo necesitan.
Retomando
el versículo Juan 21:15 Cuando Jesús le dice a Pedro “APACIENTA MIS CORDEROS” le está diciendo que instruya, guie
y enseñe a los recién convertidos. Todos
sabemos que un recién convertido no tiene raíces profundas y que fácilmente se desvía
del camino, así que tenemos que instruirlo constante- mente hasta llevarlo al
bautismo y muchas veces más allá, hasta que conozca al Padre al Hijo y al Espíritu
Santo y se enamore de los ministerios, en los cuales podemos servirle al Señor
con gozo.
La
segunda vez le dice “PASTOREA MIS OVEJAS” Le estaba diciendo que cuidara a los que ya tenían
tiempo de conversión, que no se desviaran, dirigirlos por el camino correcto,
que los tuviera bajo su cobertura, ya que muchos hermanos, van perdiendo su
primer amor por Cristo y se van enfriando por distintas causas alejándose de la
Iglesia, es allí donde entra en juego la coinonía (verdadera amistad entre
hermanos en Cristo) ya que cómo podemos pretender ayudar a las personas si no sabemos
que les sucede.
La
tercera vez le dice “APACIENTA A MIS OVEJAS” Esta vez era
seguir enseñando a los ya convertidos con enseñanzas para conocer más a
nuestro Dios.
Ya que al
nacer conocemos mucho de Jesús como hijo de Dios quien murió por nosotros, pero
también necesitamos enseñanzas más profundas de quien es nuestro Padre
celestial, su carácter, su amor, saber más de cuál es su voluntad para
nosotros, cómo poder escuchar su voz, como lidiar con este mundo, etc.
En fin, es
bello ver como Dios nos sorprende cada día con nuevas revelaciones de su Palabra,
aunque ya la hayamos leído antes.
Con amor
Mary de
León
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