lunes, 26 de enero de 2026

APACIENTA Y PASTOREA MIS CORDEROS Y MIS OVEJAS

 

APACIENTA Y PASTOREA MIS CORDEROS Y MIS OVEJAS

Una de las cosas que me encanta de la Biblia, es que cada vez que la leemos, Dios nos da una enseñanza diferente, y yo he leído muchas veces Juan 21:15 y siempre he tenido diferentes respuestas, pero una de ellas me sorprendió, pues nunca me había sentado a profundizar este pasaje.

Quisiera primero poner la definición de las palabras claves:

APACENTAR: Dar pasto, cuidar al ganado mientras come, llevándolo a los campos adecuados; ESPIRITUALMENTE: Guiar, enseñar, nutrir y cuidar a las personas en la palabra de Dios.

POSTOREAR: Llevar al ganado al campo y cuidar de ellos mientras comen: ESPIRITUALMENTE:  Cuidar vigilantemente de los fieles, dirigirlos y gobernarlos.

CORDEROS: Son las crías de las ovejas, los bebes los recién nacidos: ESPIRITUALMENTE: Son personas recién convertidas que todavía no están firmes en su fe porque les falta enseñanza

OVEJAS:  Son valiosas y criadas en todo el mundo por su carne, lana y leche, son sociales, dóciles, buena memoria, dependen mucho del pastor para su cuidado pues necesitan alimentarse con yerba fresca y limpia, reconocen la voz de su pastor pueden sufrir estrés por calor y sistema digestivo complejo.

También son miedosas, buscan ayuda cuando lo necesitan.

 

Retomando el versículo Juan 21:15 Cuando Jesús le dice a Pedro “APACIENTA MIS CORDEROS” le está diciendo que instruya, guie y enseñe a los recién convertidos.  Todos sabemos que un recién convertido no tiene raíces profundas y que fácilmente se desvía del camino, así que tenemos que instruirlo constante- mente hasta llevarlo al bautismo y muchas veces más allá, hasta que conozca al Padre al Hijo y al Espíritu Santo y se enamore de los ministerios, en los cuales podemos servirle al Señor con gozo.

 

La segunda vez le dice “PASTOREA MIS OVEJAS” Le estaba diciendo que cuidara a los que ya tenían tiempo de conversión, que no se desviaran, dirigirlos por el camino correcto, que los tuviera bajo su cobertura, ya que muchos hermanos, van perdiendo su primer amor por Cristo y se van enfriando por distintas causas alejándose de la Iglesia, es allí donde entra en juego la coinonía (verdadera amistad entre hermanos en Cristo) ya que cómo podemos pretender ayudar a las personas si no sabemos que les sucede.

La tercera vez le dice “APACIENTA A MIS OVEJAS” Esta vez era   seguir enseñando a los ya convertidos con enseñanzas para conocer más a nuestro Dios.

Ya que al nacer conocemos mucho de Jesús como hijo de Dios quien murió por nosotros, pero también necesitamos enseñanzas más profundas de quien es nuestro Padre celestial, su carácter, su amor, saber más de cuál es su voluntad para nosotros, cómo poder escuchar su voz, como lidiar con este mundo, etc.

En fin, es bello ver como Dios nos sorprende cada día con nuevas revelaciones de su Palabra, aunque ya la hayamos leído antes.

Con amor

Mary de León